Confirmé lo que había pensado: Resistencia.
“Apártate de mí satanás” fue la primera impresión de una joven cuando le pregunté qué pensó al decirles que buscaran en la Inteligencia Artificial (IA) un desglose de roles sobre el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo a partir de Efesios 1:1-14.
Había juntado a varios grupos: Preadolescentes, adolescentes, jóvenes y mayores de 25, todos solteros, para que trabajen “sin filtro” en un grupo de interacción con la Biblia. La propuesta era tener un acercamiento a la IA por medio de aplicaciones de chat, pero mi interés era generar un ámbito de reflexión más profundo. Confirmé lo que había pensado: Resistencia.
Para tener una mirada crítica certera antes hay que pasar por varias etapas de confrontación con la herramienta. ¿Cómo criticar algo que se desconoce o no se entiende su funcionamiento?
¿Por qué en temas “eclesiales” o “cristianos” la IA es vista como la bestia a evitar, cuando en la vida diaria se utiliza como si fuera una extensión de la existencia misma?: Compras con tarjetas o QR, apps de ubicación por GPS o pago digital, plataformas de películas y música, compra de comida o transporte, redes sociales, publicidades personalizadas, identificaciones con huellas y patrones, correcciones automáticas o predicciones de texto en nuestros celulares. La lista es interminable. Sin mencionar que hace décadas venimos interactuando con las tecnologías de información y la comunicación (TIC).
Sun Tzu escribió: “si conoces a los demás y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro” (1). La Palabra de Dios también nos advierte: “Revestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo” (Efesios 6:11). No podemos tener una postura respectó de la IA si no la conocemos, o mejor dicho: Reconocer al enemigo y sus estrategias es esencial para no caer en peligro.
Mi propuesta es un camino de acercamiento de seis etapas:
- Alfabetización básica.
- Exploración inicial.
- Comprensión funcional.
- Experimentación crítica.
- Reflexión ética y teológica.
- Integración responsable.
Tenemos que identificar el peligro, conocerlo, comprender el uso de sus herramientas, su funcionamiento, sus limitaciones y saber detectar sus errores o sesgos engañosos. Es necesario analizar sus implicaciones en la vida espiritual y comunitaria, evaluar riesgos de manipulación bíblica, discutir la pérdida de discernimiento por su uso, reconocer su utilización en la vida diaria sin que sea un sustituto del pensamiento crítico ni de la fe, diseñar actividades pedagógicas que enseñen a los estudiantes en nuestras comunidades de FE a utilizar responsablemente con discernimiento.
La IA no debe entrar inadvertida en nuestras comunidades de fe. Debemos tener una mirada crítica atravesada por un enfoque bíblico-pedagógico que ilumine sus alcances y sus límites. No se trata de temerle, sino de conocerla, de reconocer sus estrategias. La ignorancia tiene riesgos devastadores: “Mi pueblo fue destruido porque le faltó conocimiento” (Oseas 4:6). El conocimiento es armadura, el discernimiento es espada, y la fe es el escudo que nos permite enfrentar la era de la tecnología con sabiduría, con ética y con la Palabra como fundamento.
No nos podemos dar el lujo de perder batallas, la Iglesia debe liderar la comunicación en la era de la inteligencia artificial (IA) y como escribí hace un tiempo atrás: “Necesitamos líderes que no solo consuman la tecnología, sino que la diseñen, moldeen y rediman para los propósitos del Reino de Dios”.
(1) Sun Tzú. (2009). El arte de la guerra (Ed. Thomas Cleary, Trad.). Editorial Edaf. (Trabajo original publicado ca. siglo V a.C.)
TAGS: Inteligencia Artificial #inteligenciaartificial #IA #AI
Por Carlos Samuel Mansilla
Pastor principal de CASA BÍBLICA ARGENTINA
Instagram: @carlossamuelmansilla
www.carlossamuelmansilla.com
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* CUPEE - Consejo Unido de Pastores de Esteban Echeverría
* Socio Activo de Sociedad Bíblica Argentina
* Equipo Facilitador Nacional de ACIERA Niñez, Adolescencia y Familia.


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